Teniendo en cuenta las recomendaciones vistas en clase,
además de aquellas que en Internet se encuentran, es importante saber que el eneatipo
adecuado para cada persona lo descubre ella misma.
Por esta razón, las palabras que vienen a continuación son
un rápido análisis a mi personalidad y una búsqueda de una coincidencia
apresurada, que debe ser revisada.
El proceso para iniciar el descubrimiento del eneatipo
comenzó en la clase del sábado pasado, cuando conocimos esta metodología de “clasificación”
de las personas, y durante la sesión, junto con los compañeros que estaban a mi
lado (y quienes más me conocen dentro del grupo del MBA, ahora mis amigos)
definimos que mi eneatipo era 6 o 5. Posteriormente al llegar a casa, vi los
videos de Vilaseca y descarté el quinto eneatipo, quedándome así con el 6, que al
parecer se ajusta a quien soy yo. Sin embargo, luego de realizado el test
gratuito que se ofrece en internet, me llevé la sorpresa que pertenezco al
eneatipo 1, siendo éste predominante, seguido por el 6 (como lo habíamos
supuesto en clase).
¿Cuál de ellos soy? Creo que requiero un mayor conocimiento
de cada uno, y un análisis más profundo de algunas de mis actitudes, sin
embargo, como parte de este ejercicio, he acá algunas conclusiones respecto a
uno u otro tipo:
Inicialmente, haciendo un análisis por triadas, me
identifico más con la mental, pues para mí la razón (5, 6, 7) predomina sobre
la emoción (2, 3, 4) y mi emoción más recurrente no es la ira (8, 9, 1). Punto
a favor para eneagramas 5 y 6.
Ahora revisaré cada eneatipo y veré qué características de
cada uno de ellos tengo yo:
Aquellos rasgos del carácter del 5 que se acoplan a mi
personalidad son la persistencia, observación, investigación, entre otras,
junto con el ejemplo dado en clase y en el video correspondiente de aprender a
bailar a través de libros, que si bien no lo me ha sucedido realmente, sí he procurado
aprender muchas cosas a través de toda la literatura que hay alrededor de las
mismas. También me considero un buen escucha, inteligente y sabio cuando estoy
en armonía y cuando estoy tenso puedo llegar a ser obstinado, desapegado y
distante. Finalmente, la pasión adaptada (avaricia) y la virtud (generosidad)
de este eneatipo, me son muy familiares.
Respecto al eneatipo 6, la idea santa (fe) y la pasión
adaptada (miedo) las identifico como propias, así como TODOS los rasgos de la
personalidad vistos en clase (responsable, preocupado, pensante, aferrado a lo
conocido, cuestionar a los líderes, etc.) y también los rasgos que sobresalen
en situaciones de armonía (lealtad, responsabilidad, compañerismo) o tensión (temor,
desconfianza, aversión al cambio). Además, debo rescatar del video de Borja
Vilaseca, que soy una persona que teme tomar decisiones, pues siempre busco
seguridad en mis escogencias, y pienso en el futuro constantemente, haciendo
suposiciones sobre qué puede pasar y las consecuencias de cada acción que
realizo.
Finalmente, aquellas características del eneatipo 1 (aquel
que no identifiqué en clase, pero que el test señaló como principal para mí)
que veo similares a mi personalidad son la búsqueda del perfeccionismo, lo
detallista que puedo ser, autoexigencia, racionalidad y lógica. Igualmente, en
situaciones de tensión, me identifico con alguien obsesivo, impaciente y duro
con los juicios que hago sobre mí mismo. Con relación a la faceta armónica
coincido con el 1 en que busco siempre luchar por causas nobles, ser honesto y
profundo en mis actuaciones y sobresalir en cualquier actividad que realizo.
Habiendo visto estas características, noto que, como en el
horóscopo (que siempre las situaciones que plantea le hablan a la persona
directamente), uno puede acoplarse al eneatipo que “más le guste”, pues siempre
habrá rasgos de uno o de otro que apliquen a su personalidad.
Sin embargo, y desafiando al test realizado por Internet, en
un primer acercamiento a los eneatipos, diré que soy un 6. ¿Por qué? Hay algunas
situaciones de los tipos 1 y 5 que van en contravía de quien soy yo, y que,
aunque el 6 también tiene aspectos con los que no me identifico, estos no son tan
extremos como en los otros dos casos:
Del eneatipo 5 se habla de su desinterés por las cosas
irrelevantes y la preferencia por la soledad, lo cual en mi caso no aplica, ya
que me considero alguien muy detallista, que analiza los más mínimos detalles
de las situaciones y en adición a esto, prefiero la compañía de alguien querido
a mi lado que la soledad (aunque esta última la manejo muy bien).
Con respecto al primer eneatipo, aún no me convence que la
ira sea mi pasión adaptada, pues si bien puedo tener un “carácter fuerte” en
ocasiones, he trabajado para que esto no sea el factor común de mis
interacciones cotidianas.
Ahora bien, de acuerdo con la lógica del eneatipo 6, éste se
descentra al 3, buscando ocultarse tras una máscara, para mostrar que todo está
bien, aun cuando internamente no lo está, como lo menciona Vilaseca en el
video, lo cual me sucede a veces, y se complementa con las sensaciones de
inseguridad que también se mencionan allí. Además, teniendo en cuenta lo visto
en clase, las alas del 6 son hacia el 7 y el 5, siendo estas últimas las que
quisiera rescatar, pues como empecé mi reflexión, considero que hay muchas
características del 5 que comparto.
Respecto a cómo el tipo 6 influiría en una negociación,
pienso que lo haría negativamente al ser una persona indecisa, que teme tomar
riesgos o ir hacia lo desconocido, pero también contribuiría dentro de mi
equipo al ser leal, compañerista y pensar constantemente en las consecuencias
de las acciones que se tomen en una mesa de negociación.